Estos son los relatos ganadores de premios en Halloween 2012 Dracos Íberos. Léelos y da tu opinión (si te atreves).
Primer creepypasta, aportado por DI_Nobunaga
Corría el año de 2005, recién había obtenido suficiente dinero como para poder pagar una buena conexión de Internet. Estaba muy emocionado debido a la cantidad de música y videos que podía obtener. Esa tarde me la pase bajando juegos y música, pero ya llegada la noche mis intereses se volvieron más obscuros…. Grave error.
Buscando ente diversos programas psicofonías y relatos de terror me topé con un archivo bastante peculiar llamado “Rec06.mp3” y decidí bajarlo debido a la interesante etiqueta que tenía debajo, en la descripción del archivo rezaba la siguiente oración: “Este es parte de los 12 sonidos del archivo original de Odeo Takashima, si tienes alguno de los otros 11 no dudes en contactarme”. -¿Los 12 sonidos?- pensé. –Suena a algo bastante interesante como para entretenerme un rato-.
Al reproducir el archivo escuche lo que podría definir como una especie de ronquido o gruñido de algún ser vivo, como una respiración bastante dificultosa de un ser que agoniza, acompañado de ciertos toques macabros que me erizaron todos los vellos del cuerpo.
Pensé en abandonar mi búsqueda cuando vi que el archivo no se había descargado solo, este estaba acompañado con una advertencia en formato .txt que abrí casi inmediatamente. Dicha advertencia me dejo bastante intranquilo y lleno de inseguridad. “Ahora que has reproducido uno de los 12 sonidos prepárate para lo peor, dice la leyenda que si no reproduces el archivo Rec08.mp3 después de escuchar alguno de los otros 11 tu vida se volverá un infierno. La leyenda es cierta y te confesare que he disfrutado mi ultima hora de vida.”.
¿Que podía pensar en ese momento?… ¿Es acaso una broma de muy mal gusto?, ¿Un tipo sin nada mejor que hacer con una conexión a Internet muy rápida? Mi tercera idea no llego debido a que ruidos muy extraños comenzaron a hacerse notar.
Fuera de mi ventana había un pasillo muy poco iluminado y en esa maldita noche en especial se veía más tétrico que de costumbre. Juro que había siluetas muy extrañas fuera, como si hubieran escuchado ese sonido y hubieran acudido a su llamado infernal. Comencé como loco a buscar el archivo Rec08.mp3 en el mismo servidor donde estaba alojado el original que descargue. Para mi sorpresa el usuario que lo había subido dejó de hacer actualizaciones en 2003 adivinen por que?…. Había muerto.
Creí que era una broma muy pesada y que se había salido de lo que yo podía tolerar, cuando intente apagar mi PC todo enojado un mensaje de la misma computadora me lleno de terror: “El Archivo Rec06.mp3 no puede cerrarse”. El sonido empezó a reproducirse de nuevo y trate de apagar las bocinas sin éxito. Los ruidos afuera comenzaron a hacerse más cercanos y comencé a distinguir voces y murmullos. Era tanto mi miedo que no me atrevía a mirar fuera. Las luces de mi habitación comenzaron a fallar y sin embargo la PC no se apagaba. Ese maldito sonido parecía acrecentar su volumen conforme pasaban esos segundos eternos en los que no tenia idea de que hacer. Comencé a rezar en todos los idiomas que se me ocurrieron y me encomendé a todo lo bueno que conocía. Mi PC empezó a funcionar de nuevo y busque desesperadamente dicho archivo.
Encontré varias copias falsas del Rec08.mp3 que solo aumentaron mi frustración y mi miedo ante lo que estaba fuera de mi habitación. Pasadas casi dos horas empezó a llegar hasta mí un olor nauseabundo similar al de carne y sangre en estado de putrefacción, sentía que las cosas iban a ponerse peor. Quise salir a enfrentar a lo que sea que estuviese ahí, pero para mi sorpresa la cerradura se había trabado y fuera solo veía luces siniestras danzando como si compitieran por ver cual me asustaba más. Estando lejos de mi PC, y casi al borde de la locura empecé a escuchar un sonido muy extraño… como si una niña se lamentara por algo y esto le causara mucho dolor.
Los sonidos extraños fuera cesaron y esas luces macabras dejaron de danzar. El llanto de la niña las había ahuyentado y note para mi sorpresa que el archivo estaba activo en mi reproductor de audio… Estaba entre esos Rec08.mp3 que había encontrado. Aun intranquilo noté que todo funcionaba como antes y que ya no había nada fuera. Alegre y menos preocupado apague mi PC, pero decidí no borrar ninguno de esos 12 archivos que encontré esa maldita noche… Debe haber alguien que desee experimentar esa horrible sensación. Abajo encontraran el link de descarga de Rec06.mp3, es parte de los 12 sonidos del archivo original de Odeo Takashima, si quieren alguno de los otros 11 no duden en contactarme” Felices pesadillas.
http://www.4shared.com/audio/65GJJNrQ/Rec_06.html
Para los que se pregunten quién fue Odeo Takashima. Este chico en 2002 fue de los primeros japoneses en obtener un reproductor de Mp3. Lamentablemente cuando estaba estrenándolo de camino a su hogar falleció en un accidente de tránsito que lo asesino de un modo lento y doloroso. Cuando subió al bus que lo llevaría hasta su hogar comenzó alegremente a grabar el recorrido para después escucharlo. Mientras hacia esto un conductor impertinente golpeo con un camión de construcción repleto de varillas de acero la parte lateral derecha del bus. Una varilla de acero de 10 metros le atravesó el cráneo de lado a lado mientras otras 6 se incrustaron en su cuerpo. El reproductor de Mp3 quedó intacto pero cuando un forense curioso lo conecto a una PC descubrió que dentro no había un archivo de grabación sino 12 archivos que se dice juntos forman un archivo de audio en el que se puede escuchar el momento en que el autobús es impactado por el camión de construcción, los gritos de agonía de Odeo y de las otras 17 personas que murieron esa tarde de Marzo. ¿Realmente deseas escuchar esto?
Segundo creepypasta, a manos de Di Albergn
Lucas había pasado todo el día explorando unos bosques en los que nunca había estado antes. Se iba haciendo más oscuro y había perdido su sentido de orientación y se adentraba más y más en el bosque. Desgraciadamente Thor, su gran Danés, estaba siendo operado de un pequeño sarcoma en su pata derecha, y no había podido acompañarlo. Justo hoy. Después de unas horas, el sol se escondió completamente y el aventurero apenas podía ver a más de un metro de distancia. Se encontraba perdido, sin cobertura, y casi sin comida. Para colmo, comenzó a llover.
¿Os habéis chocado alguna vez contra una pared que no sabíais que estaba ahí, hasta que os lo comisteis? Suele ser cómico, pero en las condiciones en las que se encontraba Lucas, estamparse contra un muro de madera no parecía muy divertido. La pequeña cabaña con la que se había encontrado parecía un lugar agradable, y decidió llamar con la esperanza de que alguien le ofreciera reposo y cena. Lucas golpeó la puerta pero no hubo respuesta. Sin embargo, la puerta estaba abierta, así que decidió entrar. La habitación era austera, pero había una cama, y sintiéndose cansado pensó que lo mejor sería pasar la noche allí. Antes de dormirse, sin embargo, se fijó en el cuadro colgado en una de las paredes. En el aparecía una cara grotesca con ojos rojos que parecía estar observándole. Era la persona (si aquello se podía considerar humano) más horrible que había visto, pensó. Sintiéndose incómodo, trató de ignorarlo, cerró los ojos y se durmió.
Al despertarse, lo primero que miró Lucas fue aquel cuadro tan espeluznante. Pero allí no había ningún cuadro. Aquello era una ventana.
Y por último, escrita por la despampanante DI-Lulabee,
El museo
Era de madrugada, mi familia y yo estábamos sentados en el suelo, frente a la chimenea comiendo un sándwich. Nos contábamos cosas, que habíamos hecho durante el día, que nos había pasado interesante, etc. Pero a mi padre, que trabaja en un museo, le había ocurrido una cosa espantosa.
Estaba haciendo su ronda de madrugada, no había nadie porque aún no habían abierto pero, en realidad, sí que había alguien… mi padre estaba en el pasillo de los cuadros, todos ordenados por nombre del óleo e iba silbando cuando, de repente, se calló, porque había visto que en un cuadro el chico que estaba pintado le sonreía… le sonreía y le miraba, allá por donde estaba. Pasaba al pasillo de las esculturas, en la cara de una estatua estaba la cara sonriente; en los fósiles, en un fósil estaba la cara sonriente… le perseguía. Sacó la cámara, estaba sudando y temblando, recordaba aquella imagen sin ojos y sin dientes, que le miraba y le decía al oído:
-No vas a escapar…
Cuando tuvo la cámara encendida, encendió el flash y sacó la foto al fósil, pero en vez de sacar el fósil y la cara, solo sacó la cara que parecía que se abalanzaba contra él. Mi padre cayó al suelo, un compañero suyo llamó al hospital, pero cuando encendió el teléfono vio la cara, estaba sonriéndole y le llamó alguien muy misterioso.
-Estoy atrás…
El compañero de mi padre se giró y la vio, se le cayó el móvil… estaba allí, de pie, mirándole fijamente y sonriendo, el compañero de mi padre también se cayó al suelo.
Ahora ya está en casa, con su cerveza tranquilo, pero se ha llevado un susto…
-Papá- le dije- ¿qué te pasa?
Mi padre, que se estaba tomando la cerveza, se le cayó la jarra y se quedó parado, mirando la ventana… estaba de pie, allí…
-¡¿Hija?! ¡¿Cariño?!- gritó mi padre.
Habíamos desparecido…
Esta historia le ha ocurrido a todos los que trabajan en el museo de Tarfletown.
Atentamente, la cara sonriente…
Feliz día de tosantos, que es hoy. Espero que ayer fuera escalofríante para todos.

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